Unidad del Suelo Pélvico

Unidad del Suelo Pélvico


El suelo pélvico es el amortiguador de los esfuerzos, se localiza en el plano profundo posterior del periné. Es una bóveda de dos cúpulas que reposa sobre cuatro pilares situados en la pelvis. En un 80% se compone de tejido conjuntivo y un 20 % es tejido muscular que le confiere las propiedades necesarias para la sujeción de los diferentes órganos en la esfera urogenital. Tal es así que su correcto funcionamiento va a depender por tanto de la integridad de los tejidos que lo forman y del buen estado de los pilares donde se sustenta. En condiciones normales y cuando el sistema anterior se encuentra en buen estado el suelo pélvico ante el esfuerzo sigue un movimiento hacia abajo y hacia atrás manteniendo su forma pero si no es así provocará un efecto negativo en la esfera urogenital. Por ello el área de rehabilitación del suelo pélvico está orientada por un lado a la prevención de los factores de riesgo que ocasionan el deterioro del mismo entre otros la postura del individuo, el embarazo y el parto.

Y por otro en la reeducación del suelo pélvico nos dedicamos al tratamiento de las disfunciones susceptibles del mismo, consiguiendo efectos positivos en la mayoría de los casos y en la calidad de vida de la persona.

Indicaciones de tratamiento en la mujer: Incontinencia Urinaria de Esfuerzo, Incontinencia urinaria de Urgencia en los casos susceptibles de tratamiento, Dolores de la esfera urogenital y como método preventivo en el posparto o tras intervención quirúrgica.

Indicaciones de tratamiento en el hombre: Problemas de erección y problemas de incontinencia tras una prostatectomía.

Los tratamientos se realizan a partir de una valoración exhaustiva manual e instrumental que determina en cada caso el tratamiento a seguir.
Contamos con la última tecnología diagnóstica y terapéutica en las disfunciones de suelo pélvico. Las diferentes técnicas de tratamiento que se realizan son Técnicas locales: Toma de conciencia y propiocepción: la importancia de conocer donde está y cómo es, se considera fundamental en cualquier tratamiento. Trabajo muscular: cuando conocemos a nuestro suelo pélvico es importante que la persona aprenda su contracción y relajación, trabajando el tono y la fuerza contráctil del mismo. Masaje perineal: Sobre todo durante el embarazo para elastificar el suelo pélvico y ayudar a la cabeza del bebé en su recorrido por el canal del parto reorientado las fibras de colágeno a la salida vaginal. Electroestimulación: Son técnicas en las que de forma analítica a través de sondas vaginales intracavitarias o electrodos externos conseguimos la estimulación de forma analítica o conjunta de la musculatura del suelo pélvico. Se utiliza también en caso de hipertonías o dolores vaginales para la relajación de los músculos.

Biofeedback: es método de bioretroalimentación que ayuda a los pacientes a conocer el estado de su musculatura y poder trabajar de forma activa en su recuperación. Potenciando la autoreeducación, ya que a través de sonidos o imágenes refuerza la contracción voluntaria al mismo que fomenta las capacidades del individuo. Vibración. La estimulación vibratoria activa los receptores musculares que de forma refleja van a provocar la contracción de la musculatura estimulada. Técnicas sistémicas o globales: Gimnasia Abdominal Hipopresiva: Es un conjunto secuenciado de ejercicios posturales rítmicos que van a ser integrados, memorizados y finalmente a través de la repetición automatizados por el sujeto. Son imprescindibles en la recuperación de la faja abdominal y del suelo pélvico. Tratamiento del entorno del sujeto: Consejos en la alimentación e hidratación. Ritmos de vida, sobre todo en el sueño